Tendrá lugar en la Biblioteca Ana María Matute de Valdemoro, sábado 21 a las 12:00. Con la presencia de Yolanda Iscar y Mamen Manzano.
TRILCE ISLA LITERARIA
jueves, 19 de septiembre de 2013
lunes, 16 de septiembre de 2013
miércoles, 11 de septiembre de 2013
martes, 3 de septiembre de 2013
I CERTAMEN RELATOS TRILCE ISLA LITERARIA
I
CERTAMEN Relatos Trilce Isla literaria.
La Asociación Trilce Isla Literaria crea y
convoca el I Certamen de relatos Trilce Isla Literaria para fomentar la
creatividad, impulsar la lectura y ensalzar la literatura.
Son
también nuestros objetivos: promocionar a escritores noveles; homenajear a la
palabra como vínculo de la humanidad y herramienta contra la violencia; y
manifestar nuestro apoyo para conseguir que la U.N.E.S.C.O. dictamine y nombre el día 23 de
noviembre como Día Internacional de la Palabra como Vínculo de la Humanidad.
Podrán
participar en el Certamen cuantas personas lo deseen.
Bases:
1.- Los
relatos, de tema libre y escritos en lengua castellana, serán originales,
inéditos y no presentados –con el mismo o distinto título- a ningún otro
certamen pendiente de resolución.
2.- Los
trabajos se presentarán en un original, con título en la primera página y
firmado con seudónimo o lema, escritos a doble espacio (tipo de letra Times New
Roman, cuerpo 12) por una sola cara. La extensión no excederá los 8 folios ni
será inferior a 2.
Todos los envíos serán por E-Mail, para
lo cual se enviará un mensaje sin texto en el que se adjuntarán dos documentos
de Word o pdf, en uno de ellos y bajo el título de Relato, se incluirá el texto
del relato y en otro de ellos y bajo el título de Plica, se incluirán los datos
del autor que más adelante se detallan.
3.- Los
originales se remitirán por correo electrónico a trilceislaliteraria@gmail.com desde el día 4 de septiembe hasta las 23 horas del día 8 de noviembre.
4.- En la
plica constarán los datos del autor:
Nombre y apellidos, edad, lugar de residencia, título del trabajo, seudónimo,
correo o teléfono de contacto.
5.- El
plazo de recepción de originales comenzará el 4 de septiembre de 2013 y
finalizará el 8 de noviembre de 2013.
El jurado
designado se reunirá la semana del 11 al 15 de noviembre y los premios se
entregarán el día 23 Día Internacional de la Palabra como Vínculo de la Humanidad, en el acto
que se celebrará para conmemorar ese día. Al ganador se le comunicará por
E-Mail o teléfono y para obtener el premio deberá estar presente en el acto de
entrega y leerá su trabajo en dicho evento.
Del premio
6.- Se
establecen los siguientes premios:
Un
ganador y dos finalistas.
Premios a
determinar (según patrocinadores, teniendo en cuenta que la Asociación Trilce
Isla Literaria aportará ejemplares de los libros de sus socios).
Se
publicarán los diez mejores relatos del concurso en orden inverso al que hayan
sido seleccionados por el jurado.
7.- El
acto oficial de entrega se hará el día 23 de Noviembre del 2013, con la
colaboración de la concejalía de Cultura de Valdemoro. El ganador deberá estar
obligatoriamente en el acto para recoger su premio.
8.- Cada
autor podrá presentar un solo relato.
Del jurado
9.- El
Jurado estará coordinado por uno de los socios fundadores de la Asociación Trilce
Isla Literaria y compuesto por dos escritores a determinar por la organización
y una persona designada por la
Concejalía de Cultura.
10.- El
jurado hará público el nombre del ganador en los medios de difusión a su
alcance, (blog, radio, revista…) y se le comunicará directamente al interesado
el resultado obtenido.
Los
trabajos presentados a concurso no se devolverán, se destruirán los no
seleccionados y la
Asociación Trilce Isla Literaria se reserva la posibilidad de
publicar los trabajos ganadores y finalistas por sus medios y en sus medios,
sin por ello privar a los autores de todos sus derechos legales de la obra.
Al ser
publicado el libro con los relatos
vencedores, el autor premiado recibirá 3 ejemplares de la obra como parte del
premio, y el resto un ejemplar pudiendo adquirir los que deseen al coste de
edición.
Participar
en este premio supone la aceptación de sus bases, cuya interpretación final
quedará a juicio del Jurado.
miércoles, 28 de agosto de 2013
EN SUS MANOS
El aire
acondicionado se había estropeado y el calor en el edificio era sofocante.
Héctor acababa de comenzar su jornada nocturna como vigilante, en uno de los
rascacielos más altos y antiguos de la ciudad. Sus treinta y dos plantas eran
todas oficinas y las cámaras de televisión se encargaban de hacer la mayor parte
del trabajo. La lluvia arremetía con
violencia contra el asfalto recalentado de la calle dando un ligero respiro a
las altas temperaturas que marcaban los termómetros. Héctor se había
desabrochado los botones de la camisa de su uniforme. Se encontraba solo y
hasta las seis de la mañana que llegara la empresa de limpieza, podía estar
cómodo. Hizo una ronda de reconocimiento por el edificio a través de los
monitores y cuando comprobó que todo estaba tranquilo puso los pies encima de
la mesa, se recostó en su sillón y reanudó la lectura del último capítulo de la
novela que estaba leyendo. Pasados apenas unos minutos después de un trueno
ensordecedor el rascacielos se quedó a oscuras. Héctor no contaba con eso.
Probablemente habría saltado alguno de los automáticos o quizá el general pero
no le quedaba más remedio que ir a comprobarlo, así que cogió su linterna y se
encaminó hacia el sótano donde se encontraba el cuadro eléctrico. Al abrir la
portezuela se dio cuenta que el diferencial general estaba hacia abajo.
—Maldito edificio. —masculló entre dientes. Cuando no fallaba una cosa se
estropeaba otra. Asió el automático con las dos manos y lo impulsó hacia
arriba. En ese momento las manos se le quedaron pegadas y a continuación una
enorme descarga lo lanzó de espaldas varios metros. Cuando abrió los ojos se
dio cuenta de que se encontraba en la cama de un hospital. Había perdido las
dos extremidades hasta la altura de los codos a consecuencia de la brutal
descarga. Aun así, estaba de suerte. El cirujano tenía previsto el implante de
unos brazos procedentes de un cadáver, cuando Héctor estuviera un poco más
recuperado. Unas semanas después la operación se llevaba a cabo. Tras un año y
medio de rehabilitación, Héctor tenía una movilidad con sus nuevas extremidades
de más del sesenta por ciento, lo que aunque con ciertas dificultades, le
permitía poder hacer las cosas básicas como asearse o poder comer. Incluso
había vuelto a ocupar su antiguo puesto como vigilante en la empresa donde
trabajaba. A veces, cuando se miraba las manos, inmediatamente ponía en
práctica un ejercicio mental que le había enseñado el psicólogo, para que no se
traumatizara.
Ese
viernes decidió quedarse a ver una película antes de irse a dormir. Desde que
sufrió el accidente ya no hacía el turno de noche y el fin de semana no
trabajaba, así que no tenía que madrugar. Apagó la luz, se recostó en el sofá y
le dio al <<Play>> de su reproductor. No habían transcurrido
siquiera unos minutos de película y ya se había quedado dormido. La sensación
de que alguien tiraba de sus manos, le
hizo abrir los ojos. Entonces lo vio. Fue tan solo una fracción de segundo,
pero le había parecido ver a un hombre alto frente a él, sin brazos. El corazón
comenzó a latirle con tanta fuerza que parecía que se le iba a salir por la
boca. Estuvo intentando racionalizar las cosas. Vivía demasiado obsesionado
desde que le trasplantaron esos brazos y necesitaba no pensar tanto en ello.
Apagó el televisor y se acostó. Dormir le vendría bien y además lo necesitaba.
La luz de las farolas de la calle se filtraba a través de los visillos
permitiendo la visión, sin molestar para conciliar el sueño. La respiración de
Héctor comenzaba a ser pausada lo que indicaba que se estaba empezando a
dormir. La sábana comenzó a deslizarse hacia sus pies destapándolo. Abrió los
ojos de golpe y volvió a verlo de nuevo. Esta vez no era una alucinación. Allí
estaba el hombre sin brazos que había visto en el salón. Desde el rincón de la
habitación le miraba fijamente. El miedo tan aterrador que sentía lo tenía
clavado en la cama. La sangre golpeaba sus sienes tan violentamente que tenía
la sensación de que le iba a estallar la cabeza.
Tres
días después encontraron el cadáver de Héctor en su cama. El forense que
certificó su muerte puso en el informe que la causa había sido un infarto
fulminante y comentó con su ayudante que jamás en todos los años que llevaba
como profesional, había visto una cara de espanto tan aterradora. Al día
siguiente de la muerte de Héctor, los periódicos daban la noticia del fallecimiento
por atropello del jefe de cirugía de un renombrado hospital. Lamentaban la
muerte de uno de los mejores cirujanos destacando alguno de los trasplantes
imposibles que había realizado con éxito. La Familia agradece las muestras de
condolencia y ruega una oración por su alma. D.E.P.
Luis
Renedo De La Peña
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